
Una de las ventajas del Macbook respecto al iMac es que el cambio de disco duro se puede realizar facilmente.
Mis 160 Gigas se me habían quedado pequeños, demasiada música y fotos.
Así que ni corto ni perezoso me dispuse a realizar la operación.
El cambio no puede ser mas sencillo:
Primero debemos hacernos con una caja externa para montar el nuevo disco SATA y conectarlo vía usb a nuestro macbook. Una vez conectada debemos acceder a la utilidad de discos para realizar su particionado, teniendo en cuenta que debemos elegir GUID como esquema de particionado dado que vamos a arrancar un sistema intel. A continuación particionamos en formato Mac OS Plus (con registro) y ya tenemos el disco preparado para la instalación.
En la parte Software hay 2 posibilidades:
- Volver a instalar Leopard desde el DVD de instalación y conectar el disco duro externo con la copia de seguridad de TimeMachine cuando se nos pida
- Ejecutar Carbon Copy Cloner en el nuevo disco el cual realiza una copia exacta de un disco a otro, vamos, una clonación en toda regla. Esta opción a mi modo de ver es mas cómoda y rápida que la reinstalación completa del sistema
En la parte hardware lo único que hay que hacer es:
- Retirar la batería ayudándonos de una moneda
- Retirar la placa metálica en forma de L que tiene 3 tornillos sujetándola
- Tirar de la lengüeta para extraer el disco que está situado a la izquierda.
- Desmontar el disco de su base, para ello necesitamos un destornillador especial ya que la forma de los tornillos es octogonal
- Montar el nuevo disco en la base
- Empujar hasta que encaje
- Volver a poner los 3 tornillos
- Colocar la batería
- Comprobar que todo funciona

Ayer me pasé por el Mediamarkt a comprarme un ratón y al pasar por la sección de Apple escuché algo que me dejó acongojado.


