
De un tiempo a esta parte me estoy volviendo un poco vago a la hora de acarrear con cosas.
Antiguamente siempre iba con el móvil, el mp3 (discman en su día), un libro, etc, etc
Ahora intento llevar lo menos posible y me llevo únicamente el Iphone.
Las pocas veces que viajo en transporte público lo hago en tren, tiendo a marearme con facilidad así que evito el autobús, además el tren me permite leer sin problemas mientras que el autobús me hace echar la papilla sin mucho miramiento.
La ventaja del iphone (o cualquier smartphone Android) es que puedes usarlo para lo que quieras: si un día te apetece puedes echarte una partidilla en el trayecto, otro día ver una peli, otro día escuchar música, otro día leer…
Este último caso es el que va relacionado con el post.
Se que los lectores de tinta electrónica son la solución perfecta para leer, pero implicaría llevar otro aparato y es lo que trato de evitar, así que uso la pantalla de mi iphone para leer y la verdad es que al ser trayectos cortos no noto fatiga en la vista ni ninguna cosa parecida achacada a leer en pantallas retroiluminadas.
Para leer suelo usar Stanza, aunque últimamente estoy dándole una oportunidad a Ibooks, que tiene una presentación de los libros mas elegante y que formatea mejor los párrafos a mi modo de ver.
A la hora de leer un libro lo normal sería que pudiese comprarlo online y leerlo donde quisiese, por desgracia en España parece que a las editoriales no les entra esto en la cabeza, y la única manera de adquirir un libro es acudir a Libranda (plataforma recién estrenada) y buscarlo, para luego tener que ir a una de las tiendas físicas online asociadas y volver a buscarlo, para a continuación tener que descargarlo y darte cuenta que trae tanto DRM que sólo puedes leerlo en el ordenador o los lectores que ellos quieran.
Por tanto, quieras o no, la única forma que tienes es recurrir al pirateo si quieres leer algo que no sea una obra maestra de siglos pasados.
Hasta aquí podrás decir, ya pero es que estás cargándote el trabajo del autor, y bla bla bla.
Te voy a poner mi caso, no voy a ser hipócrita, tengo varios libros electrónicos descargados que no poseo, pero también tengo otros que si tengo en papel.
En mi caso actual voy leyendo cuando tengo un rato “La mano de Fátima” que me regaló mi hermana en su día.
Como no quiero andar cargando con el tocho en papel, cuando no estoy en casa lo leo en el iphone, y luego actualizo el marcador en papel
¿Es eso ilícito?
A mi modo de ver no.
Para poder hacerte con el libro tienes distintas opciones: descarga directa, foros, webs especializadas, que te lo pase un amigo, etc.
Lo normal es que te lo encuentres en formato .doc o .pdf.
Cualquiera de los dos los puedes leer en el móvil, pero te encuentras con el problema de que pasar de página y avanzar por el texto es bastante engorroso.
Para ello lo mejor es usar un programa como Calibre, que te permite transformar esos ficheros a formato epub o a otro formato standard, e incluso puedes paginarlo directamente para tu dispositivo, o dejarlo en una configuración por defecto para poder leerlo sin problemas en todos.
El proceso es muy rápido y te permite incluso llevar un control de tus libros transformados.
Otra funcionalidad interesante del programa es la posibilidad de suscribirte a distintas fuentes de noticias y que te descargue y transforme las noticias y artículos de las distintas fuentes automáticamente. Tienes fuentes de todo tipo: revistas de informática, revistas de variedades, periódicos, etc.
Como suele ser habitual en mi, recomiendo el programa tanto por su utilidad como por estar disponible en las tres plataformas: Windows, Mac y Linux.
Elige la tuya y descárgatelo.
Lo dicho un programa que merece mucho la pena y de gran utilidad para lectores asiduos.




Al menos para las descargas españolas 









