
En estos días está muy de moda el término “la nube”, “the cloud” en inglés.
El concepto es sencillo, tus datos no son tuyos sino que son de un ente abstracto, la nube, que te permite tener acceso a ellos.
Este es el método que quiere implantar Google con su Chrome OS, y que a mi modo de ver fracasará.
Está muy bien tener los datos siempre disponibles, pero esos datos tienen que estar en algún soporte además de en “la nube”.
Me explico.
Mi teléfono Android descarga los datos de “la nube” de google: contactos, calendario, etc.
Pero la palabra clave es “los descarga”, es decir si en algún momento pierdo conectividad con esa “nube” seguiré teniendo mis contactos conmigo en mi teléfono, no desaparecerán.
Sin embargo con el método que recomienda Google en el momento que pierdas conectividad se acabó.
Los entendidos dirán, ya pero es que entonces no tiene sentido seguir trabajando porque no tienes conectividad y siempre tienes que estar conectado para trabajar.
Esto no es cierto, siempre tendrás zonas donde no tendrás conectividad y si tienes los datos contigo siempre podrás trabajar.
Por eso yo soy mas partidario de lo que se llama “personal cloud” es decir “nubes personales”
Tengo mis datos en la nube, para poder acceder a ellos desde cualquier sitio, pero al mismo tiempo guardo copia en mis equipos por lo que pudiese pasar o para el caso de no tener conectividad en el destino al que me muevo.
Este es el caso de Sugarsync, como ya expliqué en otro post abandoné Dropbox en favor de Sugarsync hace unos meses.
Mis datos mas importantes están en mi ordenador personal con una copia realizada por Time Machine en mi disco externo en cada modificación.
Los datos que necesito en todo momento se encuentran en Sugarsync sincronizados entre mi ordenador personal y el del trabajo sin intervención personal por mi parte.
Puedo tener acceso a ellos en cualquier momento y desde cualquier dispositivo (pc, móvil, tablet, navegador). Pero con la ventaja de disponer de una copia física por si las moscas.
Este sistema de nube si triunfará, el sistema de nube eterea que quieren implantar google y otras empresas está condenado al fracaso.
Tendrá mucho bombo y platillo y todas las publicaciones entendidas (que no es el caso de este humilde blog) dirán que ha llegado el futuro de la computación. Pero cuando la gente se de cuenta de los problemas inherentes migrarán hacia alternativas como el “personal cloud”.
La nube ha venido para quedarse, pero debe evolucionar a un modelo híbrido que permita a cada uno tener total control de sus datos sin cederlos a un ente abstracto.




